Este miércoles 27 de enero de 2021, a través de una rueda prensa el miembro del Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) Alfonso Marquina, informó al país los datos económicos relativos al Índice de Actividad Económica Mensual (IAEM) correspondiente al IV Trimestre del año 2020.

Según las cifras manejadas por el Observatorio (OVF) Marquina reveló que, “la Actividad Económica Mensual tuvo una caída de -41,7% en el IV Trimestre del año 2020 y los sectores más contraídos fueron el sector financiero con -60%, el sector público con -42% y sector petrolero con -41%. Los sectores que menos impacto tuvieron fueron el de manufactura y el comercial, que experimentaron contracciones de -20% debido a los problemas en el suministro de combustible que impiden movilizar cargas a las ciudades del país y las restricciones a la movilidad producto del Covid.”

“La caída de la actividad económica desde la llegada al poder de Nicolás Maduro es de 90%, es decir la economía es 90% más pequeña.” Analizó Marquina

Asimismo, comentó que, “La caída del PIB del sector público desde 2013 es de 99%, la más grande entre todos los sectores medidos, lo que nos indica que es imposible mantener un Estado tan grande basado en exportaciones petroleras con una reducción de su actividad en -82,2% desde enero 2013, un claro colapso en la industria petrolera, y una pérdida de la Actividad Económica Anualizada en octubre 2020 de un 42,8%.”

El miembro del OVF explicó que, “en enero de 2020 se observó un pequeño crecimiento en la actividad económica mensual de 7,7%, comparado con diciembre 2019, una mejoría dada por actividades del sector público que no implicaba la creación de ningún tipo de valor agregado en el país y por un leve repunte en la actividad del sector petrolero.”

Asimismo, comentó que, “Nuestra economía parece estar moviéndose hacia otros equilibrios con poca o nula creación de valor agregado. Sobre todo, en algunos sectores que ahora tienen niveles de actividad pequeños, pero que están en manos del sector privado.”

También manifestó Alfonso Marquina que, “el decrecimiento del año pasado en un 41% no puede atribuirse solo al Covid, la contracción económica es 4 veces mayor que otros países de la región, como Perú, el cual es el segundo país con mayor impacto económico por Covid, es decir, la caída de la Actividad Económica es el resultado de las malas prácticas económicas que ha pretendido imponer Nicolás Maduro”

“El decrecimiento del 90% en la economía en los últimos 8 años ha hecho que la calidad de vida sea cada vez peor y el salario pone a los venezolanos en una situación de crisis humanitaria. La tendencia negativa que el indicador de la actividad económica ha experimentado es permanente desde el último trimestre del año 2014 y no se ve intención de mejorar el aparato productivo venezolano,” transmitió Marquina.

De forma concluyente Marquina manifestó que, “el crecimiento en la actividad privada que no genera ningún valor agregado, nos coloca en una grave situación, por lo que es necesario cambios estructurales en la economía para sacar a Venezuela de la peor crisis social de toda la historia Republicana del país.

“Lo que más daño le ha causado a la economía son las malas prácticas económicas del gobierno” expresó el miembro del OVF.

El Observatorio Venezolano de Finanzas se complace en anunciar becas para los estudiantes de Economía de Venezuela para sus próximos cursos.

1. Macroeconomía Intermedia – José Pineda, PhD en Economía, Universidad de Maryland

27 de febrero y 6, 13, 20, 27 de marzo

2. Econometría Aplicada – Gustavo Sánchez. PhD en Economía Agrícola. Universidad de Texas AM y StataCorp.

7, 14, 21, 28 de mayo.

3. Economía Internacional – Vanesa Alviárez, PhD en Economía Universidad de Míchigan

5, 12, 19, 26 de junio.

Se hará una selección sobre la base de las aplicaciones recibidas. Los estudiantes podrán inscribirse hasta un máximo de 2 cursos (En caso de que el curso se llene solo se tomará en cuenta la primera opción elegida)

Requisito: sexto semestre aprobado, como mínimo.

Las clases serán en vivo se realizarán bajo la plataforma Zoom.

Horario: sábados de 11 AM a 12 AM hora Venezuela, exceptuando el de Econometría Aplicada que se realizará los viernes (en el mismo horario.)

Link para postularte

https://forms.gle/gsgAnGxPwdrLpLNu6

Esta alianza es realizada entre los Centros de Estudiantes de las universidades UCV, UC, UCAB, UCLA y Unimet y el Observatorio Venezolano de Finanzas

Por Ángel Alvarado – Enero 2021

Rich countries mobilised resources at unprecedented levels, but much-needed resources are not reaching developing countries, which could face crippling debt and a liquidity crisis

Antonio Guterres (Secretario General de la ONU)

  • El Banco Mundial estima que el mundo tendrá 150 millones de nuevas personas viviendo por debajo de la línea de pobreza a partir del año 2020 como consecuencia de la crisis sanitaria del COVID-19. El mundo, por primera vez desde 1998, se experimenta un incremento de la pobreza según Naciones Unidas. Para el Programa Mundial para la Alimentación, 130 millones de personas no tuvieron suficiente comida en sus hogares en 2020. La pobreza está en el tapete de la discusión pública actual.
  • Se estima que la caída del PIB en Venezuela para 2020 (-40%) sea superior al resto del mundo y de la región. Esto implica que las consecuencias de la pandemia son más profundas en Venezuela, donde la crisis sanitaria se conjuga con el colapso de los servicios públicos, la hiperinflación, la reducción de las exportaciones petroleras. Esto ha configurado un escenario dramático con niveles de pobreza superiores al 90%.
  • Ante esta situación el Banco Interamericano de Desarrollo ha propuesto “intervenciones específicas para mejorar el ingreso y la nutrición de la población, el acceso a salud y educación y también la adopción de reformas que permitan el retorno de la inversión privada y la dinamización de la economía” (Abuelafia y Saboin, 2020)
  • Esto se concreta en un programa de transferencias directas de dinero no condicionadas casi-universal en el corto plazo que migraría en el mediano plazo hacia un programa de trasferencias focalizadas:

“Dentro de las acciones orientadas a atender las necesidades urgentes de la población se sugiere implementar un programa de transferencias no condicionadas a nivel nacional de cobertura casi universal, con el objetivo de lograr cubrir a la mayor cantidad de la población en el menor tiempo posible, y complementarlo con un programa de transferencias en especie para cubrir situaciones especiales. En el mediano plazo se espera transitar hacia un programa focalizado en aliviar la pobreza y apoyar el consumo de la población más vulnerable por medio de transferencias focalizadas, inicialmente no condicionadas. El costo estimado para el programa de transferencias cuasi universales y de transferencias en especie para el primer año alcanza los US$2.800 millones. Para el segundo año, el monto total es de US$2.954 millones, en cuyo caso las transferencias focalizadas representan más del 50% del total del gasto. Para el tercer año, el costo se ha estimado en US$2.250 millones” (Abuelafia y Saboin, 2020)

  • Esta propuesta es equivalente a un programa de Renta Básica Universal (transferencias de dinero universal y no condicionada) el cual ha venido ganando apoyo en el mundo académico por su efectividad y por la necesidad de redefinir y hacer más eficientes los programas sociales de los Estados modernos. La evidencia empírica es robusta sobre los efectos positivos sobre este tipo de programas en la generación de capacidades de la gente.
  • No hay ningún programa social del que se esté hablando más en el mundo que de la Renta Básica Universal, el cual se ha venido implementado en fase de prueba en 119 países con mil millones de beneficiarios.
  • La Renta Básica Universal es menos costosa que los programas focalizados, más efectiva en Estados débiles sin capacidad de identificar y focalizar la pobreza, al reducir los errores de inclusión en la selección de beneficiarios.
  • Esto lo ha convertido en un programa defendido por distintos grupos del espectro académico, desde los liberales (impuesto negativo de Friedman), hasta las escuelas más intervencionistas que ven en ella una política efectiva en la búsqueda de la equidad.
  • La evidencia empírica sobre los beneficios es abundante, robusta y aceptada por la literatura especializada. A modo de resumen podemos reportar los siguientes hallazgos:
  • Mejoras en la nutrición, y gastos en salud y educación
    • No hay aumentos en el gasto de tabaco o alcohol
  • Aumentos en los gastos de comida.
  • Empoderamiento de la mujer.
    • Si el dinero se la da a la mujer se le ayuda a empoderarla.
  • No hay evidencia que indique que las personas trabajen menos al recibir las transferencias
    • De hecho, un poco más de dinero los lleva a trabajar más, a asumir más riesgos o buscar nuevos trabajos.
  • Es una manera de proveer liquidez o financiamiento a personas excluidas del sistema financiero.
  • Aumento de la banda ancha mental.
    • Mitiga el impuesto mental que implica la pobreza, aumenta la confianza propia y la estima.
  • Reducción de delincuencia, mortalidad infantil, embarazo precoz, absentismo escolar, violencia doméstica
  • Financiamiento: es posible financiar un programa con estas características con organismos multilaterales-como ha sugerido el BID. Para hacerlo sostenible en el largo plazo no harían falta nuevos impuestos, sino el compromiso de aumentar la producción petrolera y destinar 150.000 barriles diarios de petróleo (US$ 55 precio promedio del crudo) para mantenerlo (US$ 3.1MM) en los niveles calculados por la banca multilateral.
  • Un programa más ambicioso ha sido propuesto por (Moreno, 2020) lo cual implicaría destinar 423.000 barriles diarios para atender al 90% de la población mayor de 18 años (US$ 8,5 MM anuales).

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Por el Prof. Luis Oliveros – UNIMET

Cierre de la producción petrolera venezolana del año 2020.

Las cifras de diciembre han confirmado que el año 2020 ha sido uno de los peores años en la historia de la industria petrolera venezolana. El colapso de nuestra industria petrolera no solamente lo debemos medir por el desplome en la producción sino también es importante tener en cuenta el deterioro en el sistema refinador que ha generado una situación de escasez de combustibles en el país. 

Según el informe de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) del mes de enero de 2021, Venezuela produjo en diciembre de 2020 entre 431.000 barriles diarios  (bd) (fuente secundaria) y 441.000 barriles diarios (fuente primaria, el ministerio de Petróleo de Venezuela). Si bien es cierto que ambas cifras significan un descenso importante con respecto a diciembre de 2019 de 51% fuente secundaria y de 41% en la fuente primaria, desde junio de 2020 se ha observado un aumento de 28% y 12% respectivamente. El gráfico 1 (Fuente OPEP) muestra la evolución de la producción petrolera venezolana en el último año.

Gráfico 1

Estos datos reflejan una disminución de entre 37% y 45% respectivamente con respecto al año 2019 pero de cerca de 80% en relación a la producción petrolera que tenía el país para el año 2013.

El gráfico 2 (Fuente OPEP) presenta la evolución de la producción petrolera venezolana, desde abril de 2013 hasta diciembre de 2020 y el gráfico 3 (Fuente OPEP) muestra la producción mensual promedio desde el año 2013 hasta el año 2020.  

Gráfico 2

Gráfico 3

Cuando se revisa la producción de los 13 miembros de la OPEP (fuentes secundarias en el informe de enero 2021), se aprecia que solamente a República Democrática del Congo (269.000 bd), Gabón (180.000 bd) y Guinea Ecuatorial (127.000 bd) produjeron en diciembre de 2020 menos petróleo que Venezuela, así el país termina el año 2020 representando el 1,70% de la producción total de la OPEP y en el puesto número 10. En 2013 representaba el 7,90% (en aquel año había 12 países y tenía el sexto lugar en producción, con 2.327 millones de bd).

En lo que respecta a precios, el Merey (crudo marcador de Venezuela) promedió en el año 2020 en US$ 28,12/b, lo que significa una disminución de 47,96% con respecto a la cotización del año 2019. La cesta OPEP alcanzó a US$ 41,47/b, un 35,24% menos que en 2019. El Merey fue el crudo de menor cotización entre los crudos marcadores de los países miembros de la OPEP. En 2020, el siguiente crudo de menor cotización, fue el Djeno (Congo, con $35,77/b), mientras que, en 2019, el Merey fue el único por debajo de US$ 61/b.

Hay que tener en cuenta que en vista de la difícil situación de la industria petrolera venezolana, a la hora de calcular el valor de la canasta de exportación petrolera del país, el valor del Merey sería una buena aproximación, esto debido a fueron casi nulas las exportaciones de productos en el año 2020. El gráfico 4 presenta el comportamiento del Crudo Merey, desde el año 2009 hasta el año 2020.

Gráfico 4

Una mirada al mercado petrolero

La demanda por petróleo OPEP en el año 2020 se ubicó en unos 22,2 millones de bd, 7,1 millones de bd menos que en el año previo. La demanda total por petróleo promedió en el año unos 90 millones de bd, casi 10 millones de bd menos que en el año 2019. Para el 2021 se espera que la demanda de incremente en unos 6 millones de bd.

En cuanto a la oferta, los países no OPEP colocaron en promedio 62,7 millones de bd, 2,5 millones bd menos que en el 2019. Se espera que un incremento de 800.000 bd en la producción de este grupo de países para el año 2021. La OPEP produjo 25,4 millones de bd en diciembre y esperan mantener ese nivel para el primer trimestre del año. La organización (y el mercado) proyectan que para el segundo trimestre del año 2021 y para el segundo semestre de ese año, el mercado vaya a necesitar incrementos de producción, al esperarse un aumento en la demanda.

En tal sentido, Goldman Sachs cambió sus proyecciones sobre el precio del petróleo para este año 2021, basado en los efectos positivos que tendría la vacuna contra la COVID-19 en las principales economías del mundo. Espera esa firma que la cotización del precio alcance los US$65/b en el verano. JPMorgan también anticipa mayores precios del petróleo para este año 2021, proyectando que el crudo Brent llegaría en el segundo trimestre del año a los US$ 60/b y terminaría el año en torno a los US$ 68/b. 

Por último, es importante revisar el caso de los Estados Unidos. En 2020 importó un promedio de 5,9 millones de bd, su nivel más bajo desde el año 1991. Por otra parte, exportó 3,1 millones de bd, destacando el mes de febrero cuando alcanzó su récord de 3.700.000 bd. 

Ideas Finales

Como hemos dicho muchas veces, las sanciones petroleras de Estados Unidos hacia Venezuela si bien es cierto no son el origen del deterioro de la industria petrolera venezolana, han exacerbado su declive. Actualmente Pdvsa tiene innumerables inconvenientes para comercializar el crudo que produce, esto genera problemas en el almacenamiento, lo que al final trae como consecuencia que tenga que disminuir el ritmo de producción petrolera. Aumentar la producción es fundamental para que Venezuela país pueda generar recursos en divisas que permitirían la recuperación sostenida de la economía venezolana.

Adicionalmente debemos tener en cuenta que las estimaciones de precios para este 2021 son en su mayoría positivas, por lo cual permitiría al país beneficiarse aún más de un incremento en la producción.         

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Los Restaurantes y Hoteles han sido uno de los sectores más afectados por la pandemia producto del Covid-19, dado que, por la prohibición de las aglomeraciones, un fenómeno típico en estos lugares, desde marzo 2020 no han podido realizar sus actividades de forma regular.

No obstante, debido a la flexibilización otorgada, tanto hoteles como restaurantes han retomado sus actividades o la mayoría de estas, bajo las estrictas medidas de bioseguridad, por lo tanto, los precios han ido incrementado, tal es el caso del precio de una habitación de hotel la cual llega a costar más de $100, unos Bs.108.658.177,89. Igual sucede con el menú de un restaurante el cual para diciembre 2020 alcanzaba los 20 millones de Bolívares, un equivalente a $18 aproximadamente.

Entre tanto, un venezolano para disfrutar de una arepa debe ahorrar 8 salarios mínimos, es decir, $3,2 y unos $7 para disfrutar de un postre, es decir, Bs.7.578.482,72. 

Durante el último mes del año, los venezolanos se reúnen para disfrutar de las fiestas decembrinas compartiendo platos y bebidas típicas. Los precios de las bebidas alcohólicas para este diciembre 2020 se elevaron en su mayoría por encima de los 10 millones de bolívares, tal es el caso de la sangría, una de las bebidas con mayor demanda por los venezolanos, la cual tuvo un precio de Bs.9.990.583,61, es decir, $9,44 aproximadamente.

Igualmente, el precio del anís se incrementó significativamente durante el final del año llegando a costar unos Bs.10.492.617,20, equivalente a $9,9, teniendo este licor como uno de los menos accesibles dentro de esta canasta.

En el mismo sentido, el precio de la caja de cerveza está sobre los 20 millones de Bolívares, unos $25 y los vinos nacionales e importados por encima de los 10 millones, más de $11. No obstante, otros productos de este rubro como los cigarros han presentado un incremento, como la caja de cigarros cuyo precio es de Bs.6.643.191,48, un equivalente a $6,2.   

El Observatorio Venezolano de Finanzas invita a los periodistas a participar en este programa innovador que se impartirá en tres sesiones. El curso está diseñado para periodistas que trabajan en cualquiera de las plataformas de difusión de noticias: digital, escrita, audio o televisión. 

Objetivo: proporcionar a los periodistas que cubren la fuente económica y financiera, elementos fundamentales con el objeto de contribuir a la comprensión de los temas económicos y financieros.

Contenido:

  1. Sistemas económicos: economía de mercado y planificación central. José Guerra
  2. Curvas de oferta y demanda para un bien. José Guerra
  3. Producto interno bruto y demanda agregada. Domingo Sifontes
  4. Balanza de pagos y tipo de cambio, José Guerra
  5. Agregados monetarios,  tasas de interés y política monetaria. Ángel Alvarado
  6.  Cuentas fiscales y política fiscal. Ángel Alvarado
  7. Inflación: medición y teoría. Domingo Sifontes
  8. Sistema financiero: banca e instrumentos. Ángel Alvarado

Fechas

Temas 1, 2 y 3: Jueves 28 de enero. Hora: 6 pm /Venezuela

Temas 4, 5 y 6: Miércoles 3 de febrero. Hora: 6 pm / Venezuela

Temas 7 y 8: Lunes 8 de febrero Hora:6 pm / Venezuela

Este miércoles 06 de enero de 2021, a través de una rueda prensa el economista José Guerra, informó los datos relativos al Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), que calcula el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF). La inflación acumulada en 2020 fue de 3713% en tanto que la tasa de inflación mensual alcanzó a 21,1%. “Seguimos en hiperinflación. Los venezolanos tienen un ingreso bajo respecto a la canasta alimentaria, pero hay un estrato más pobre que gasta principalmente en alimentos, la tasa de inflación es tres veces más que otros rubros” “El BCV emite dinero masivamente y por tanto los precios suben más de lo que aumenta la cantidad de dinero; hecho éste típico de las inflaciones. Otro hecho que está ocurriendo es el atraso cambiario donde el bolívar no se deprecia al ritmo de la inflación, de modo que, éstos rindieron menos para comprar bienes en dólares” aseveró el economista. Por otra parte, la canasta alimentaria alcanzó a US$ 250 mientras que el salario un mínimo cubre solamente el 0,88% de la mencionada canasta. Guerra comunicó que, “Para tratar de estabilizar la tasa de cambio, el BCV está vendiendo dólares en efectivo a la banca pero al mismo tiempo emite bolívares, con lo cual  crea a un mecanismo inestable que no lleva a ninguna parte”. “Los niveles de inflación del 2021 dependerá si el BCV puede estabilizar la tasa de cambio” anunció Guerra. Sobre el tema fiscal indicó que, “la recaudación fiscal petrolera ha desaparecido porque el costo de producción de un barril más  el pago de la regalía,  el flete y los seguros casi igualan al precio de venta de ese barril”.  La recaudación no petrolera ha caído debido a la contracción de la economía y la dolarización. De igual manera, señaló que la dolarización transaccional llegó para quedarse y que, “la dolarización financiera ya se empieza a ver. Se estima que 30% de los depositos de la banca está denominado en dólares. Sin embargo “la dolarización no llegará a los salarios porque no hay cómo pagarlos”. Maduro paga los salarios con inflación. Además, aludió que, la reconversión monetaria parece inevitable, la cual podría ser la tercera, reflexionando que, podría estar en discusión quitarle unos seis ceros al cono monetario para facilitar la contabilidad y las transacciones. “Respecto a la gasolina, es probable que continúe la intermitencia en el suministro. Se ha visto una dolarización creciente en el pago tras observarse que la gasolina subsidiada se acaba aceleradamente” afirmó Guerra.