Con motivo de la escasa información dada por el Banco Central de Venezuela en los últimos años, el Observatorio Venezolano de Finanzas se ha dedicado a investigar, estudiar y compilar los datos económicos relevantes del país; esto se traduce en la elaboración de estadísticas económicas y sociales, y estudios que, se realizan con el propósito de analizar la economía venezolana y contribuir con el diseño de un modelo de desarrollo consensuado para Venezuela.

En este mismo sentido, mes tras mes, el OVF se ha convertido en un espacio amplio de discusión abierta y de diálogo sobre políticas públicas, concernientes a los principales temas económicos y sociales del país.

El conjunto de indicadores económicos para el seguimiento del desempeño económico nacional, son una herramienta útil no solo para el conocimiento de los ciudadanos sino, para los profesionales en la materia, los comerciantes, grandes, medianas y pequeñas empresas.

Dentro de este marco, el OVF se ha propuesto continuar con esta labor a través de una extensión propia, pero de carácter juvenil. Es así como, nace el OVF Estudiantil, una organización conformada por estudiantes de economía de toda Venezuela cuyo objetivo es, crear espacios para el libre desarrollo de contenido académico que conecte con la sociedad venezolana. Dentro de su propuesta de actividades están los programas de investigación, foros, talleres y debates para la formación y la divulgación de los asuntos económicos.

Según el OVF, la intención de este nuevo proyecto es incentivar la correcta formación académica de futuros profesionales en Venezuela y áreas de encuentro para el aprendizaje de la sociedad civil. El OVF Estudiantil también proporcionará material académico del área económica para los estudiantes del área como un claro aporte al desarrollo de la futura fuerza productiva del país.

De igual forma, la naciente organización busca ser un referente a nivel nacional en el ámbito académico e investigativo entre los estudiantes y la sociedad venezolana, centrando su norte en crear contenido de índole económica a través de la investigación, integrar las escuelas de economía en las universidades de Venezuela mediante actividades académicas y ser pilar en la correcta formación de estudiantes de economía del país.

Esto permitirá a los estudiantes interactuar con diversas organizaciones de sectores de la economía y nutrirse mutuamente de las ideas que contribuyan a un verdadero cambio económico de Venezuela. 

Venezuela, es el país de la región andina con mayor desconfianza institucional.

Osmel Manzano, en el foro Politica Petrolera

Osmel Manzano afirmó este miércoles 30 de junio que la sociedad venezolana aún cree que la producción de petróleo es beneficiosa, pero demanda mayor transparencia en la distribución de los recursos económicos que genera el sector. Con base en un proyecto realizado por Manzano y otros economistas alineados con la agenda 2025 del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), expuso los desafíos para la política petrolera venezolana, “En Venezuela hay mucha gente haciendo discusión de política petrolera”.

El experto petrolero aseveró en el Foro “Política Petrolera” organizado por el Observatorio Venezolano de Finanzas realizado a través de la plataforma zoom, que existen 3 elementos claves para la política petrolera venezolana. La descarbonización, asociada al Acuerdo de París que se traduce en un compromiso para reducir la generación de COy los productos que lo generan, conlleva implicaciones en la demanda de petróleo y constituye el primer elemento clave para Manzano. Basándose en una investigación realizada en el University College of London, Osmel Manzano señala que en relación a un modelo basado en áreas conocidas hasta el año 2015, los precios en Venezuela serían distintos dependiendo si se cumple con el objetivo del Acuerdo de París fijado en que la temperatura del mundo solo crezca hasta 1,5°C.

“El impacto de la descarbonización en Venezuela refleja una tendencia al alza en los precios del petróleo según las áreas conocidas hasta 2015. Los escenarios cambian y los precios comienzan a declinar en la medida que se cumplan los acuerdos, aunque detrás del negocio petrolero hay decisiones técnicas y políticas”, expresó el Asesor Económico Regional del Banco Interamericano de Desarrollo. Asimismo, aclaró que en la medida en que el país se mueva hacia contratos con un sistema de participación a riesgo y presiones fiscales menores, habrá oportunidades incluso en un escenario de 2°C. Destacando la posibilidad de una tendencia a largo plazo decreciente, la dinámica política interna  podría establecer si se tiene mayor participación o no en este mercado.

“La competitividad será clave en este nuevo contexto. La tecnología puede ayudar, pero no depende del país, se está probando; si sucediera, se abriría una ventana de oportunidades. Sin embargo, esto no está ocurriendo en Venezuela, es una tecnología que tendríamos que importar, siendo al final un tema fiscal y un costo más”. Enfatizó Manzano, al tiempo que lamentaba el hecho de que Venezuela es uno de los sistemas tributarios que genera más pérdidas de peso muerto en América latina.

El economista enfatizó la importancia de la licencia social y celebró que el 49,9% de los venezolanos apoya la explotación de hidrocarburos, lo que constituye un aspecto positivo, frente al 47,2% de los venezolanos que consideran que la distribución de beneficios económicos de la extracción de petróleo y gas es injusta. De la misma forma, Venezuela es el país de la región Andina con menor confianza institucional, .

Durante el foro, Manzano indicó que un tercio de la población venezolana piensa que las empresas petroleras no escuchan a las comunidades que se encuentran cerca de los pozos de extracción de hidrocarburos y que los municipios petroleros con poblaciones golpeadas ven de manera positiva la producción petrolera, pero piensan que no está funcionando bien la forma en que se ha venido trabajando.

“La sociedad venezolana está demandando mayor transparencia. El tema a futuro es que el crecimiento de la actividad dependerá de cómo la manejemos”, puntualizó sobre el segundo elemento.

El economista del BID, habló sobre el peso del petróleo en la economía venezolana como último elemento y aseguró que Venezuela tiene un modelo económico en el que el petróleo es el principal factor que dinamiza su economía.

“Considerando la última matriz de contabilidad social, el multiplicador del 2014 a US$ 88, era 7 veces más alto que el de 1997”, rescató Manzano, aludiendo que hoy el problema está en que el multiplicador es más fiscal que de producción petrolera, porque entre muchas razones, las empresas básicas y las cadenas ligadas al sector petrolero están cerradas y no se producen bienes relacionados al petróleo que antes se producían. El economista cree que hay una necesidad de capital humano y de infraestructura debido a que la industria está bastante desmejorada.

“Las políticas de recuperación deben incluir otros sectores además del petrolero, este no es suficiente. Se requieren otras fuentes de crecimiento. En Venezuela hubo dos períodos de crecimiento importantes de actividad petrolera: luego de 1944 con un escenario favorable en la postguerra y en 1986 con el colapso del sector petrolero ruso e iraquí. Es necesario aclarar que las condiciones hoy son distintas para crear una política pensando en el nuevo contexto del mundo. Estamos en un contexto anti petróleo, los países están buscando cómo disminuir el consumo de petróleo”, reveló el doctor en economía, concluyendo que la descarbonización implica mayor competencia y aunque la licencia social será relevante, no se puede contar con el petróleo como la única actividad que impulse la economía venezolana,

A propósito del segundo día del Economaratón 2022, Tamara Herrera economista y miembro de síntesis financiera, se citó junto con Luis Vicente León, economista y presidente de datanalisis para brindar un Análisis del entorno económico 2022.

En su intervención, Luis V. León precisó (según datanalisis) que la percepción de los venezolanos sobre la situación del país en 2018 era 97% negativa, hoy 40% piensa que el país está bien o muy bien. Así, enumeró los factores que estimulan el entorno venezolano, tales como la recuperación de los precios e ingresos petroleros, los cambios en la estrategia oficial, el incremento de la confianza y las expectativas de negociación.

Esta última,  la destacó como un ítem importante “¿Que se está negociando? deben negociarse las cosas que se pueden cambiar: relaciones políticas y económicas en el exterior, uso de los recursos,…” También, apreció el cambio de la economía advirtiendo “para regresar a la situación (económica principalmente)  del año 2013, tardaríamos 20 años a un ritmo de 10%. Crecer un 400% para volver a lo que era”.

Sobre los retos de la oposición afirmó que, debilitada y ante una baja capacidad de acción, el objetivo debe ser la reconstitución de la oposición replanteándose su liderazgo, instituciones y propuesta. Respecto al futuro cree que se debe aumentar la participación de la oposición en las problemáticas del país.

En el mismo sentido, el economista reveló que las líneas de gobierno más esperadas son la devolución de empresas expropiadas y eliminación de esa política, el fortalecimiento de espacios de diálogo entre oposición y gobierno, así como también, promover el empleo público y privado para reducir ayudas del Estado.

A modo de cierre, León proyectó escenarios 2022-2024 declarando que con la flexibilización del gobierno en materia petrolera y una flexibilización de las sanciones sectoriales de EE.UU puede darse un crecimiento explosivo con una reactivación total de la actividad económica, una recuperación a corto plazo y un crecimiento PIB de 30% anual. De otra forma, podría darse un crecimiento significativo cuyo PIB podría crecer hasta un 15% anual.

Posteriormente, T. Herrera manifestó que un punto determinante para el análisis, gira en torno a la modificación o ampliación de la licencia a Chevron. Expresó que en el primer caso, la producción se reduciría a 680 kbd y el valor exportado sería de USD $7,8 millardos (42 s/b), mientras que en el segundo caso, la producción subiría a 785 kbd, la exportación sería de 586 kbd (excluyendo Cuba) y el valor exportado se situaría en USD $10,4 millardos (42 s/b).

Así mismo, detalló el crecimiento PIB para el 2023 enmarcado en los supuestos anteriores, siendo que, de no otorgar la licencia a Chevron el crecimiento estaría alrededor de 3.6% y en caso contrario llegaría a 6.7%. “Sobre el entorno 2023: la recesión global se deja sentir sobre remesas, precios petroleros se mueven moderadamente a la baja, se exige más gasto público por el entorno político y se ve una acentuación del financiamiento monetario del déficit”, destacó T. Herrera.

La creadora del Centro de Información y Análisis del Grupo Financiero Unión, declaró que, son necesarios avances políticos nacionales e internacionales para encontrar el camino de reformas necesarias para un flujo de inversión y de financiamiento.

las cifras del Indicador Mensual de Actividad Económica del OVF,  en 2024 la actividad económica de Venezuela registró una expansión de 3,9%.  En el cuarto trimestre de ese año se observó una desaceleración en el ritmo de crecimiento debido al aumento significativo de los precios como consecuencia de la depreciación de la moneda.

Conviene destacar que más de 70% de ese incremento de la actividad económica se explica por el fuerte aumento de la producción petrolera,  cifrada durante el año 2024 en 12,3% y explicada en buena medida por el aporte de Chevron, en tanto que la actividad económica no petrolera acusó un alza de 3,9%.

Aunque el gasto público, la recaudación tributaria como variable que aproxima el consumo y el crédito bancario registraron un repunte, ello no fue suficiente para conferirle a la economía un mayor dinamismo, en vista de la debilidad que estaría mostrando el consumo privado en vista de un nivel bajo de las remuneraciones de los trabajadores, especialmente los del sector público. 

Con base en las opiniones recogidas entre especialistas en economía y finanzas, el Observatorio Venezolano de Finanzas revela los hallazgos de su encuesta de expectativas económicas para enero 2025. La encuesta analiza las proyecciones para la inflación, el crecimiento del PIB y el tipo de cambio a finales del presente año. 

Para este comienzo del año 2025 la encuesta de Expectativas Económicas de Enero proyecta un crecimiento económico de 2% para el cierre del año 2025 con una rango de variación que va de -1% al 2.5%. Por su parte, las expectativas inflacionarias se ubican 100% para fin de año, con un tipo de cambio que alcanzaría los 100 Bs/$ para el 31 de diciembre del año en curso.

Recordemos que esta encuesta cerró el año 2024 con una proyección de inflación en 68% y un crecimiento económico de 4%, las proyecciones de 2025 presentan un deterioro para el comienzo del año producto de la volatilidad del tipo de cambio y de la incertidumbre institucional del país. 

Cuadro 1

Resultados de la Encuesta de Expectativas Económicas 2025

  Mediana Rango Tendencia Central
  2025 2025 2025
Proyección del tipo de Cambio (Bs/US$) 100 85-120 103,3
Proyección tasa de Inflación (%) 100 95-125 105
Actividad Económica 2 -1 – 2,5 1,5

Nota: Las proyecciones de cambio en el producto interno bruto (PIB) real son cambios porcentuales interanuales. Las proyecciones de inflación son cambios porcentuales de índices de precios interanuales para 2024. Las proyecciones del tipo de cambio oficial son al 31 de diciembre de 2024.

  1. Para cada período, la mediana es la proyección intermedia cuando las proyecciones se disponen de menor a mayor. Cuando el número de proyecciones es par, la mediana es el promedio de las dos proyecciones intermedias.
  2. La tendencia central excluye las tres proyecciones más altas y las tres más bajas para cada variable en cada año.
  3. El rango para u
  4. na variable en un año dado incluye todas las proyecciones de los participantes, desde la más baja hasta la más alta, para esa variable en ese año.

Las proyecciones de cada participante se basaron en la información disponible en el momento de la encuesta, así como suposiciones sobre otros factores que probablemente afectarían los resultados económicos. Estas proyecciones están sujetas a una considerable incertidumbre. Los modelos económicos y estadísticos, así como las relaciones utilizadas para generar pronósticos económicos, son descripciones necesariamente imperfectas del mundo real, y el camino futuro de la economía puede verse afectado por innumerables desarrollos y eventos imprevistos.

En 2024 la tasa de inflación anual se situó en 85% lo que implicó una importante aceleración con relación a las alzas de precios observadas hasta septiembre de 2024, cuando se intensificó el desajuste del tipo de cambio. Conviene destacar que ese ritmo de aumento de los precios excedió con creces los incrementos del tipo de cambio tanto en el mercado oficial como en el mercado paralelo, los cuales marcaron alzas de 45% y 66%, respectivamente. Al ser la depreciación del tipo de cambio menor que el aumento de los precios, el tipo de cambio real se atrasa, los precios suben en dólares y la economía pierde competitividad internacional. En medio de una elevada demanda por moneda extranjera, en el cuarto trimestre de 2024, el BCV  perdió US$  632 millones en un esfuerzo en vano por contener la caída  del bolívar frente al dólar, en el contexto de  una política no anunciada de mini devaluaciones. La brecha entre el dólar paralelo y el oficial alcanzó en 2024 su mayor nivel desde de 2022 al registrar 27%. En diciembre, la tasa de inflación mensual se situó en 14,8%, mayor al 12,5% del mes previo, determinado este comportamiento por la subida del precio del dólar de 14%. Todos los rubros que conforman el Índice Nacional de Precios al Consumidor  experimentaron aumentos significativos entre ellos, alimentos con 16,4%, vestido y calzado 15,5%, equipamiento del  hogar 17,2%, comunicaciones 20% y restaurantes y hoteles 26,5%. A nivel regional, la entidad federal con la mayor tasa de inflación anual fue Anzoátegui con 96%, seguida por Nueva Esparta 86%, Zulia 84%  y el Área Metropolitana de Caracas 80%. En un contexto, donde se ha perdido la estabilidad del tipo de cambio como referencia de los precios, en 2025 es muy posible que la tasa de inflación se siga acelerando y pueda alcanzar de nuevo tres dígitos.