Con miras al próximo año 2024, este Jueves 23 de noviembre, en un evento realizado por el Observatorio Venezolano de Finanzas, los Economistas Daniel Cadenas y Omar Zambrano y José Guerra, expresaron sus proyecciones y opiniones acerca el escenario económico venezolano dentro del contexto de los diversos acontecimientos mundiales y el caso venezolano para el 2024.

El profesor Daniel Cadenas argumentó que entre 1973 y 2013 la economía creció a una tasa promedio anual de 2,5% lo cual se puede aproximar al crecimiento del PIB potencial, todo ello con una industria petrolera dinámica, sin sanciones y sin migraciones. Por tanto, esa tasa es baja debido a que la economía de Venezuela tiene poca complejidad, en el sentido de capacidades productivas muy simples e igualmente sus exportaciones están muy concentradas en pocos productos.

Hubo un rebote después de la pandemia de Covid19 que se expresó en un crecimiento del PIB en 2021 y 2022 pero el mismo duró poco debido a la persistencia de la inflación y la caída de los salarios. Para 2023 se espera una contracción de la actividad económica asociada principalmente a la insuficiencia de la demanda agregada.

Para el cierre de 2023 el PIB puede caer entre 0,5% y 5% dependiendo del comportamiento del cuarto trimestre.

Para 2024 el PIB tendría el siguiente comportamiento, según los siguientes parámetros:

        Si se revierten las licencias petroleras, el PIB caería 2%

        Si las licencias se mantienen por 6 meses en PIB crecería 4%

        Si las licencias se mantienen durante todo 2024, el PIB aumentaría 8%

La economía tiene un severo problema de financiamiento. Para crecer Venezuela necesita un crédito como proporción del PIB de 10% y actualmente es de 1%. La política de elevados encajes ha hecho mucho daño al crecimiento.

Igualmente, los cortes eléctricos generaron una pérdida hasta 2022 de US$ 6.000 millones, es decir entre 9% y 10% del PIB.

Para crecer sostenidamente hace falta mucho más que flexibilizar las sanciones, también se requiere un buen servicio eléctrico que provea la energía que requiere la reactivación económica.

Para 2024 la estimación de la inflación sería:

Entre 250% y 360% dependiendo la cantidad de dólares que tenga el BCV para intervenir en el mercado

En cuanto al tipo de cambio, igualmente su rango va a depender de los dólares que el BCV pueda vender. Así, el tipo de cambio podría ubicarse entre BS/US$ 170 y Bs/US$ 210.

Por su parte el profesor Omar Zambrano expuso que posterior al Covid19, Venezuela tuvo una recuperación no productiva, en el sentido que se trató de una expansión fundamentalmente del comercio y ciertos servicios donde prevalece la baja productividad y los bajos salarios.

Todo indica que 2023 será un año perdido en materia de crecimiento y el que hubo en 2021 y 2022 fue muy frágil y estuvo territorialmente muy concentrado en pocas ciudades.

La característica saliente de la economía venezolana actualmente es la gran desigualdad existente. Venezuela ha perdido muchas capacidades y requiere crecer rápido y sostenidamente para recuperar el nivel de actividad económica de 2012.

El mercado laboral de Venezuela está destruido: la mitad de las personas en edad de trabajar está inactiva. Los salarios son muy bajos y no crean incentivos a la economía formal

Las remesas ayudan pero no tanto: 25% de las familias recibe remesas por un monto promedio mensual de US$ 150. Acá hay un tema serio de falta de información.

El 58% de las familias venezolanas en 2022 estaban en una situación de vulnerabilidad económica. Geográficamente esta situación es más notoria.

Para 2024, si se relajan las sanciones, puede haber cierta expansión fiscal que se puede enfrentar con una restricción de oferta que puede derivar en más inflación. Todo ello en medio de una gran incertidumbre política por ser 2024 un año electoral.

Los datos del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) calculado para los primeros nueve  meses de 2023 sugieren que la actividad económica reflejó una caída de 2,4%, respecto a similar lapso de 2022, con lo cual se revierte el comportamiento del citado indicador durante el año pasado, el cual exhibió un aumento de 14,8%. No obstante esta tendencia de los tres primeros trimestres de 2023, conviene destacar que en el tercer trimestre, la economía venezolana salió de la recesión al crecer 2,4%.

A lo largo del tercer trimestre de 2023 los principales componentes del IMAE mostraron mejoras, como fueron los casos de la producción petrolera, el crédito bancario y de manera considerable el gasto fiscal en tanto que la recaudación del IVA en términos reales experimentó una modesta disminución. El IVA se usa en el indicador como una variable sucedánea del consumo privado en tanto que el gasto fiscal se aproxima por los movimientos de la cuenta de la Tesorería Nacional mantenida en el BCV. El comportamiento de la recaudación del IVA presenta una aparente contradicción con la mayor expansión fiscal y con el hecho que las remuneraciones reales del sector privado aumentaron  durante el tercer trimestre de 2023 aunque las del sector público cayeron de manera significativa.

El comportamiento futuro de la economía va a depender crucialmente del comportamiento de la producción petrolera, en particular si se mantiene la flexibilización de las sanciones.

De acuerdo con las cifras del Observatorio Venezolano de Finanzas, en octubre de 2023 la tasa de inflación mensual registró un ligero aumento para situarse en 6,7%, respecto al 6% del mes anterior. Por su parte las tasas de inflación acumulada y anualizada alcanzaron a 176,7% y 362%, respectivamente. Llama la atención que este aumento de los precios de 6,7% sucedió en un contexto en el cual el tipo de cambio se mantuvo relativamente estable al aumentar el precio del dólar en 3,5%, lo cual denota que la política de procurar contener el tipo de cambio para que actúe como ancla de la inflación no parece estar dando los resultados esperados, al privar en la economía expectativas inflacionarias. A nivel de rubros, los bienes no transables (los que no están expuestos a la competencia internacional) fueron los que los que experimentaron los mayores incrementos. Así, el rubro servicios acusó un aumento de 9,8%, de los cuales la telefonía celular subió 17%, la telefonía local 22%, aseo urbano 9,6%  e internet 6%. Por  su parte, el  rubro restaurantes (alimentos consumidos fuera del hogar) y hoteles registró un alza de 9,5%, y educación 8,3%. Los precios de los alimentos igualmente denotaron un alza importante de 7,1% El costo de la canasta alimentaria continuó su ritmo alcista al situarse en octubre  en US$ 379 mensuales, con lo cual más más de cinco millones de pensionados del Seguro Social más los empleados activos de la Administración Pública, no pueden adquirí los alimentos esenciales.

De acuerdo con cifras del Observatorio Venezolano de Finanzas, correspondientes al tercer trimestre de 2023, las remuneraciones del sector privado experimentaron un aumento de 45%, lo que pone de manifiesto el esfuerzo de ese sector  para incrementar el poder adquisitivo de sus trabajadores.  Conviene destacar que la cifra en referencia hace mención al sector comercio y servicios, el mayor empleador de Venezuela.

La remuneración promedio se ubicó en US$ 202, de los cuales US$ 405 corresponden a los cargos gerenciales, US$ 267 a los profesionales y US$ 189 a los obreros y operarios. Al compararse con el costo de la canasta alimentaria de septiembre, valorada en US$ 369 mensuales,  solamente quienes ocupan cargos gerenciales pudieron adquirir los alimentos que conforman dicha canasta.

En  lo relativo  a la dolarización de las remuneraciones,  ésta  alcanzó a 88%, lo que implica que los gerentes, profesionales y los operarios y obreros recibieron el pago en dólares o en bolívares, equivalente a la tasa de cambio oficial.

En cuanto, a los empleados públicos activos, la remuneración promedio, incluyendo los bonos se situó en rango entre US$ 45 y US$ 60 mensuales y en el caso de los pensionados del  IVSS y del salario mínimo la remuneración se ha mantenido congelada durante un año y medio. De esta manera, ha sido el salario y la pensión de los empleados públicos la variable donde ha recaído el ajuste que ha aplicado el gobierno de Maduro.