Ramón Castro. Licenciado en Administración de Empresas y Master en Administración. Ex vicepresidente de Deltaven, filial de Pdvsa

1.       ¿Cuál es la situación de la gasolina en Venezuela? ¿En qué condiciones está el complejo refinador?

La situación actual del parque refinador es de extrema precariedad tal como se evidencia por las colas de vehículos existentes en todo el país. El complejo refinador de Paraguaná ha tenido accidentes y paradas frecuentes en la planta catalítica y en otras unidades de producción, la refinería de El Palito ha estado detenida y ahora está reiniciando parcialmente sus operaciones, la refinería de Puerto La Cruz está produciendo parcialmente. Venezuela tenía una capacidad instalada de 1.300.000 barriles diarios y de acuerdo a las últimas cifras de OPEP para el 2021 procesó 270.000 barriles diarios o sea 20.7 % de su capacidad instalada.

La situación del parque refinador es producto de la consuetudinaria falta de mantenimiento, personal no capacitado en las reparaciones, así como repuestos inadecuados por desconocimiento del diseño y operación de todas las refinerías venezolanas.

La escasez de gasolina se explica por las fallas en el sistema refinador y el sistema de distribución venezolano así como la incapacidad económica para importar los productos necesarios para satisfacer las necesidades del consumidor venezolano (máximo 80.000 barriles diarios de gasolina y 60.000 barriles diarios de diésel) y el continúo suministro, a pesar del déficit, a la República de Cuba más  el contrabando, producto de los diferenciales de precio con Colombia y el Caribe.

2.       ¿Cuáles medidas deben adoptarse para solventarla escasez de gasolina?

Es imprescindible detener cada una de las refinerías, evaluarlas integralmente y realizar todos los protocolos pautados y experimentados desde hace tantos años, utilizando los repuestos adecuados, el personal técnicamente capacitado así como empresas de reconocida solvencia internacional a nivel técnico y financiero para su puesta en marcha, cuando se esté absolutamente seguro de su viabilidad técnica y económica, a fin de evitar paradas intempestivas y daños mayores a estas delicadas instalaciones. Para compensar el volumen dejado de producir mientras estén paradas las refinerías es indispensable importar de otros países como se hizo en el pasado.

ResponderReenviar
En medio de una economía  con evidentes signos de contracción, la tasa de inflación no da tregua. Así, en mayo de 2023, la tasa de inflación mensual alcanzó a 7,6%, la acumulada a 84,9% y la anualizada 458%. Respecto a abril, la tasa mensual de inflación se triplicó aunque la tasa de doce meses se desaceleró. Este comportamiento de la inflación está ocurriendo en un entorno donde los signos de una significativa caída del nivel de actividad son indiscutibles, ostensibles en menores ventas del comercio y una producción industrial que se contrajo durante el primer trimestre de 2023. Similarmente la debilidad de la demanda agregada es notoria debido a que los salarios y pensiones del sector público están pronunciadamente rezagados con respecto a la inflación y la ejecución del gasto por parte del gobierno es muy baja. Al comparar la cifra de 7,6% de inflación durante mayo respecto al aumento del tipo de cambio de 8,5% en el mismo mes, es clara la estrecha relación entre ambas variables, no obstante, como se mencionó, la debilidad de la demanda, explicada por la política de compresión salarial que ha venido aplicando el gobierno. A nivel de los principales componentes que conforman el Índice Nacional de Precios al Consumidor, destacan los aumentos experimentados por los rubros Esparcimiento 13,3%, Vestido y Calzado 16,7%, Equipamiento del Hogar 11,4% y Alquiler de Vivienda 10,3%. Los alimentos que habían tenido alzas modestas, en mayo  se incrementaron 6,5%. Todo ello pone de manifiesto, que la política económica aplicada ha sido ineficaz para contener el alza de precios, aún con la retracción inducida de la demanda agregada.