Durante junio de 2021, el Observatorio Venezolano de Finanzas llevó a cabo una serie de foros con el título Propuestas para Resolver la Crisis Económica de Venezuela, encaminados a generar un ambiente de discusión sobre la necesidad de contarcon un marco de política económica que haga posible estabilizar la economía y fomentar el crecimiento en un contexto de inclusiónsocial. Los documentos que se presentan en este libro constituyen las transcripciones de las exposiciones, una vez realizados los ajustes correspondientes por parte de los autores. Venezuela ha sufrido un colapso económico, social e institucional que se ha exacerbado a partir de 2014, cuando la actividad económica cayó por seis años consecutivos, la inflación alta se transformó en hiperinflación en noviembre de 2017 y consecuentemente, los niveles de pobreza alcanzaron niveles nunca vistos. Todo ello ocurrió en un ambiente donde los precios del petróleo alcanzaron sus mayores niveles, en particular como sucedió en 2012 cuando excedieron los US$ 100 por barril. Venezuela obtuvo ingresos por exportaciones de hidrocarburos que entre 1999 y 2021 superaron el billón de dólares. La acentuación de la crisis que ha sufrido Venezuela desde 2014 es el resultado dela acumulación de un conjunto de desequilibrios que se fueron gestando con particular énfasis desde 2007.El esquema de política económica aplicado entre 1999 y 2021 tuvo dos etapas, principalmente. Así, en la primera, entre 1999 y 2004, el presidente Chávez adoptó una política fiscal de corte conservador al tiempo que mantuvo la política cambiaria de estabilidad del tipo de cambio dentro del sistema de bandas y en la segunda, que se acentúa con especial dinamismo a partir de 2005, de marcado corte estatista y que abre el camino hacia lo que se ha denominado el Socialismo del siglo XXI. A finales de septiembre de 2007, el gobierno lanzó el Primer Plan Socialista de la Nación, conocido como el “Proyecto Nacional Simón Bolívar”, el cual se estructuró en cinco ejes fundamentales: la nueva ética socialista, la suprema felicidad social, la democracia protagónica y revolucionaria, el modelo productivo socialista y la nueva geopolítica nacional.

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El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) ha venido estimando y publicando un conjunto de indicadores económicos ante la falta de datos oficiales, principalmente por parte del BCV. En particular, el BCV no publica las cifras del Producto Interno Bruto (PIB)  desde el primer trimestre de 2019, ello con el propósito de tratar de ocultar la estrepitosa caída de la actividad económica.

El Indicador Mensual de Actividad Económica que calcula el Observatorio Venezolano de Finanzas es una buena proxy del desempeño del PIB. Sin embargo, la política que ha seguido las autoridades del BCV de esconder variables fundamentales tales como la producción manufacturera y las ventas comerciales han hecho más retador el trabajo para poder contar con cifras confiables. A ello se agrega la virtual desaparición de algunas ramas de actividad relacionadas con el sector industrial y al hecho que PDVSA no publica la producción de petróleo y se tiene que recurrir a la OPEP, que el Ministerio de Finanzas no publica las cifras de gasto, que el SENIAT se retrasa con la edición de la recaudación tributaria y la SUDEBAN con los balances y estados de resultados del sistema bancario. Estas informaciones resultan fundamentales para hacer seguimiento de la coyuntura económica.

Para superar estos obstáculos el OVF ha venido ajustando y mejorando sus métodos, apelando a tres indicadores, empelando técnicas lineales y no lineales, cuyos resultados se promedian. Sobre la base de tales indicadores, el OVF estima que en 2019 y 2020 la actividad económica disminuyó 26% y 25,3%, respectivamente y en 2021 la economía salió de la recesión al experimentar un crecimiento de 6,8%.

En el primer trimestre de 2022, la actividad económica registró un aumento de 7,8%, explicado fundamentalmente por el aumento de la producción de petróleo, que básicamente obedece a un efecto rebote toda vez que se comparan los niveles de producción del primer trimestre de 2022 con los del trimestre homólogo de 2021, cuyos valores fueron muy bajos. Las actividades de la economía no petrolera han mostrado una muy leve recuperación cuando se miden usando  indicadores indirectos, tales como el IVA recaudado, ante la ausencia de cifras con mayor nivel de agregación tales como los volúmenes de venta del comercio o la producción manufacturera. La cartera de crédito de la banca no aumenta de manera apreciable debido a la política de elevados encajes que está empleando el BCV.   

En términos de 2014, en el primer trimestres de 2022 el nivel de actividad económica estuvo 32% por debajo del valor del primer trimestre de 2014 y todavía se mantiene 10% inferior al nivel pre pandemia (primer trimestre de 2019), todo lo cual evidencia el colapso que ha registrado la economía venezolana

OVF: Canasta alimentaria familiar alcanza un récord de US $ 381 en el mes de abril

De acuerdo, el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), el valor de la canasta alimentaria en abril de 2022 alcanzó un récord de US$ 381, denotando un aumento de 31,51% con respecto a abril de 2021.

Este aumento se puede atribuir a los choques de oferta que está experimentando la economía por la Guerra en Ucrania, los cuellos de suministro en las cadenas globales de comercio debido a la COVID-19 y la sobrevaluación del tipo de cambio real en el país.

Por su parte la tasa de inflación mensual del mes de abril fue de 3,6%, la cual parece estar recogiendo la depreciación del bolívar respecto al dólar, que se deslizo en un 3%. En términos interanuales la variación de precios sigue siendo la más alta del mundo al ubicarse en 172%. Sin embargo, los precios han vuelto a una senda de variación de un digito mensual acumulando un 22% en lo que va de año.

Entre los rubros que registraron los mayores aumentos están: Esparcimiento (5,4%), Vestido y Calzado (4,5%), Bebidas alcohólicas y tabacos (3,3%) y Servicios de Comunicación (3,3%).

Estos resultados parecen indicar que hasta ahora no ha habido un impacto significativo del Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras sobre el nivel de precios, lo cual puede señalar altos niveles evasión fiscal, una vez que el numero de transacciones comerciales en dólares no ha cambiado significativamente, tal como se señaló en el informe del 3 de mayo del año en curso.

De acuerdo con cifras del Observatorio Venezolano de Finanzas,  en abril de 2022 la remuneración promedio de los trabajadores del sector comercio y servicios del Área Metropolitana de Caracas se situó en US$ 116, 7 mensuales, la cual comprende el salario básico más otras compensaciones. Ello representó un aumento de 7,4% respecto a la remuneración promedio del mes de marzo de 2022.  Conviene destacar que el comercio y los servicios representan el 65% del empleo del Área Metropolitana de Caracas.

No obstante esa mejora, la remuneración promedio apenas representa el 30% del costo de la canasta alimentaria. Al tomar en consideración el aumento de los precios de los bienes y los servicios en dólares, los US$ 116,6 mensuales representaron en términos de poder adquisitivo US$ 102,6 mensuales. En el caso de los trabajadores del sector público, el salario mínimo más bonos de alimentación representó apenas 8% del costo de la canasta alimentaria. Ello sugiere la extrema precariedad en que se encuentran los trabajadores públicos

Si se compara la remuneración promedio del sector privado con la del sector público, el monto que devenga un trabajador del sector privado fue 3,7 veces mayor que lo percibido por un trabajador del sector público.

En términos de la dolarización de las remuneraciones, la misma alcanzó al 63% en abril de 2002, inferior al 69% observada durante el mes anterior. Aunque en el marcaje de precios se mantuvo la misma proporción del mes previo entre los precios en bolívares y dólares, en el caso de las transacciones realizadas por el comercio y los servicios, se apreció en abril una caída de los pagos en dólares y el consecuente aumento de los pagos en bolívares. Efectivamente, los pagos que se realizaron en el comercio y los servicios en bolívares representaron durante abril el 53,2% del total lo que implicó un aumento significativo respecto al 49,5% del mes de marzo. Esto se explica fundamentalmente por la entrada vigencia del impuesto a las  grandes transacciones financieras, cuyo efecto más importante ha sido penalizar el uso del dólar como medio de pago