Las cifras del Observatorio Venezolano de Finanzas correspondientes al primer trimestre de 2024 muestran que la actividad económica aumentó un 2% respecto al mismo período de 2023. Este comportamiento estuvo influido de manera determinante por la expansión de la producción petrolera en un 20%, la cual obedeció al aumento de la extracción de hidrocarburos por parte de Chevron. En contraste, la actividad no petrolera registró un crecimiento moderado del 1%.

Este desempeño del indicador de actividad económica está en línea con los resultados de la encuesta de expectativas económicas, la cual ha venido reflejando menores tasas de expansión de la economía respecto a las estimaciones iniciales de 2024. Así, según la citada encuesta, la mediana de las expectativas sobre el PIB y su tendencia central se ubicaron en marzo en 2%, coincidiendo con la cifra estimada.

Indicadores relevantes de la actividad económica no petrolera registraron mejoras, como la recaudación del IVA y el crédito bancario. Por el contrario, el gasto público real experimentó una disminución.

En conclusión, el crecimiento económico durante el primer trimestre de 2024 fue moderado, impulsado principalmente por el sector petrolero. La actividad no petrolera mostró un desempeño mixto, con algunos indicadores mostrando mejoras y otros registrando caídas. La tendencia hacia una desaceleración del crecimiento económico se mantiene, según lo reflejan las expectativas de los analistas.

Datos del Observatorio Venezolano de Finanzas correspondientes al primer trimestre de 2024 indican que las remuneraciones del sector privado, referidas a el comercio y los servicios del Area Metropolitana de Caracas, reflejaron una mejora respecto a similar trimestre de 2023.

La remuneración promedio mensual al cierre de los primeros tres meses de 2024 se ubicó en US$ 225, mayor que los US$ 141 del mismo trimestre del año 2023, lo cual es una mejora de 59%. A nivel desagregado, las remuneraciones mensuales fueron las siguientes: obreros US$ 205, profesionales y técnicos US$ 332 y gerentes US$ 485. Conviene mencionar que solamente la categoría gerentes puede acceder a la compra de la canasta alimentaria, la cual se ubico en US$ 379 durante el primer trimestre de 2024, lo cual es una caída de 3% en dólares respecto el mismo periodo de 2023.

A nivel regional se aprecia una importante disparidad en lo relativo a las remuneraciones. Así, en Anzoátegui la remuneración promedio mensual alcanzó a US$ 85, en Nueva Esparta a US$ 162 y en Zulia a US$ 208.

En cuanto a la dolarización de los salarios, el 85% de los mismos se pagaron en dólares o su equivalente en bolívares a la tasa de cambio oficial. Entre tanto, en el sector público los salarios se han mantenido congelados desde marzo de 2023 aunque el sector público ha venido otorgado algunos bonos a los empleados activos que sumados a los salarios totalizaron en promedio US$ 55 mensuales.

Sobre la base de la consulta a expertos en materia económica y financiera, el Observatorio Venezolano de Finanzas presenta los resultados de las proyecciones de la inflación, crecimiento del PIB y el tipo de cambio para 2024, según la estimación realizada en abril de este año. Las proyecciones de cada participante se basaron en la información disponible en el momento de la encuesta, así como suposiciones sobre otros factores que probablemente afectarían los resultados económicos. La encuesta de abril muestra una reducción de la proyección de crecimiento económico, una reducción de la proyección de inflación y un aumento del tipo de cambio.

Cuadro 1

Resultados de le Encuesta de Expectativas Económicas 2024

  Mediana Rango Tendencia Central
  2024 2024 2024
Proyección del tipo de Cambio (Bs/US$) 60,0 50-65 53,8
Proyección tasa de Inflación (%) 60 50-80 51,8%
Actividad Económica (%) 2 0-4 2

Nota: Las proyecciones en el producto interno bruto (PIB) real son cambios porcentuales interanuales para 2024. Las proyecciones de inflación son cambios porcentuales de índices de precios interanuales para 2024. Las proyecciones del tipo de cambio son al 31 de diciembre 2024.

  1. Para cada período, la mediana es la proyección intermedia cuando las proyecciones se disponen de menor a mayor. Cuando el número de proyecciones es par, la mediana es el promedio de las dos proyecciones intermedias.
  2. La tendencia central excluye las tres proyecciones más altas y las tres más bajas para cada variable en cada año.
  3. El rango para una variable en un año dado incluye todas las proyecciones de los participantes, desde la más baja hasta la más alta, para esa variable en ese año.

El Cuadro 1 resume la encuesta de expectativas económicas. Los resultados de la encuesta de abril de 2024, respecto a marzo de 2024 indican lo siguiente:

  1. Una disminución de la estimación de inflación (-5%), según la mediana de la muestra, desde 65% en marzo a 60% en abril.
  2. Una aceleración de la tasa de depreciación del bolívar para el cierre de 2024, que según la mediana pasó de Bs/US$ 50,5 en marzo a Bs/US$ 60 abril (+5 Bs/US$)
  3. Una caída en la proyección de crecimiento económico para 2024 (-1,8%). El cual en su mediana bajó de 3,8% en marzo a 2% en abril.

Las estimaciones a la baja de inflación guardan relación con las expectativas positivas de los agentes respecto a la variación de los precios, aunque la cotización del bolívar hecha por los especialistas fue corregida al alza, y tiene que ver con la capacidad para el II semestre del BCV de seguir alimentando el mercado cambiario a través de la política de significativas intervenciones. En lo relativo a la actividad económica, la baja en la estimación del crecimiento tiene que ver con la reimposición de las sanciones generales a PDVSA por parte de la OFAC, en concreto la no renovación de licencia general 44.

Estas proyecciones están sujetas a una considerable incertidumbre. Los modelos económicos y estadísticos, así como las relaciones utilizadas para generar pronósticos económicos, son descripciones necesariamente imperfectas del mundo real, y el camino futuro de la economía puede verse afectado por innumerables desarrollos y eventos imprevistos.

El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) junto a la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FACES) de la Universidad de Los Andes (ULA),, realizó el pasado 10 de abril el Foro “Escenarios Económicos 2024”, con el objetivo de analizar las perspectivas de la economía venezolana para el próximo año.

Crecimiento económico: ¿Recuperación o estancamiento?

Los expertos participantes en el foro coincidieron en que el 2024 será un año crucial para la economía venezolana. Se espera un crecimiento económico moderado, de alrededor del 4%, impulsado principalmente por el aumento de la producción petrolera. Sin embargo, este crecimiento podría verse limitado por la persistente inflación y la debilidad del sector no petrolero.

Inflación: ¿Se vislumbra un control?

La inflación sigue siendo uno de los principales problemas de la economía venezolana. En el primer trimestre de 2024, la inflación se ubicó en 7,8% anualizada, según el OVF. Si bien esta cifra representa una leve disminución en comparación con el año pasado, sigue siendo una tasa muy alta que erosiona el poder adquisitivo de los hogares.

Petróleo: ¿Motor de la economía?

El sector petrolero sigue siendo fundamental para la economía venezolana. Se estima que los ingresos petroleros para el 2024 podrían alcanzar entre 18 mil y 20 mil millones de dólares, lo que representa un aumento significativo en comparación con el año 2023. Sin embargo, este aumento dependerá en gran medida de la evolución de los precios del petróleo en el mercado internacional.

Remuneraciones: ¿Un salario digno para el sector universitario?

El tema de las remuneraciones fue uno de los más debatidos en el foro. Los representantes del sector universitario exigieron un aumento salarial urgente, ya que los sueldos actuales no cubren ni siquiera el costo de la canasta básica alimentaria.

Desafíos y propuestas para el 2024

Los expertos participantes en el foro coincidieron en que el 2024 será un año de grandes desafíos para la economía venezolana. Se necesita un conjunto de políticas públicas que permitan diversificar la economía, controlar la inflación y generar empleo decente.

En marzo, la tasa de inflación se situó en 3,9%, mayor que la del mes pasado cuando los precios cayeron en promedio 0,5%, por su parte las tasas de inflación  acumulada y anualizada se ubicaron en 7,8% y 89%, respectivamente.

El aumento de precios a nivel regional lo lideró el estado Nueva Esparta con 4,8%, seguido por Zulia con 3,9% y Anzoátegui 3,5% en tanto que en Caracas la tasa de inflación fue 2,2%. Desde el  punto de vista de los componentes del índice de precios, los alimentos aumentaron 4,8%, el transporte 4,6%, las comunicaciones 4,2% y el rubro equipamiento del hogar 4,0%. De esta manera, el alza de los precios de los alimentos  explica el 18% del aumento general de los precios.

Esta aceleración de la inflación ocurrió en un contexto donde la liquidez monetaria se expandió 18,2% en el mes y 215% en términos anualizados y no obstante la estabilidad que mostró el tipo de cambio el cual aumentó 0,36% en marzo y 29% con relación a marzo de 2023.

Claramente la política cambiaria, con particular énfasis en 2024, tiene como objetivo estabilizar al tipo de cambio y se ha logrado hacerlo. Sin embargo, hay que tomar en consideración que tal política encara riesgos muy importantes cuando la inflación local  no disminuye rápida y significativamente. En efecto, al tomar en cuenta el tipo de cambio real, es decir, el tipo de cambio nominal ajustado por los diferenciales de inflación doméstica e internacional se aprecia el problema.

Así, mientras que en marzo la tasa de inflación internacional anualizada  se ubicó en el entorno de 3,5%, los precios en Venezuela subieron 89%. Ello quiere decir que los bienes producidos localmente son más caros respecto a los importados, situación que le resta capacidad competitiva a la economía al tiempo que comprime la demanda agregada y el crecimiento económico. Tarde o temprano el atraso del tipo de cambio se tendrá que corregir como siempre ha sucedido en Venezuela y en todas las economías cuando la tasa de cambio no es sostenible.