La inflación anual promedio entre 2008 y agosto 2018 fue de 419% y la inflación anual promedio entre agosto 2018 y mayo de 2021 fue de 62.644%.

Rosamnis Marcano economista, magister en Finanzas del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA) y Luis Bárcenas Economista Senior de Ecoanalítica, dieron sus impresiones a través del foro “A 3 días de la reconversión monetaria”, organizado por el Observatorio Venezolano de Finanzas este lunes 27 de septiembre de 2021.

A la espera de la inminente medida, Marcano comentó que, el venezolano se ha acostumbrado a ver cómo se ha perdido su poder adquisitivo. Siendo esta la tercera reconversión en trece (13) años, se han eliminado catorce (14) desde 2008.

Respecto al nombre adoptado como Bolívar digital, según la economista el gobierno insinúa una digitalización de la moneda, simulando la emisión de monedas digitales de bancos centrales en otros países como China, Suecia y Nigeria, sin embargo, en el caso venezolano se mantendrán los billetes y monedas de manera física, cosa que no sucede en las otras experiencias mencionadas en las que existen wallets digitales para hacer las transacciones más seguras y rápidas. A pesar de que el gobierno ha promovido transacciones P2P2, P2C Y C2P, existen límites físicos debido a que Venezuela tiene el peor internet de la región. Además, otro límite estructural y tecnológico es la insuficiencia de dispositivos tecnológicos para estas transacciones, agregó Marcano.

“El Bolívar digital está basado en una moneda débil, afectada por una inflación acelerada. La inflación anual promedio entre 2008 y agosto 2018 fue de 419% y la inflación anual promedio entre agosto 2018 y mayo de 2021 fue de 62.644%. Por esto duró más el bolívar fuerte”.

La economista Senior de EMFI Securities concuerda con otros colegas en que la hiperinflación es producto del financiamiento monetario del déficit fiscal, la caída de la producción petrolera y la falta de acceso a financiamiento en los mercados internacionales. 

Estima que la inflación de 2021 cerrará en 1142.8% y 863.8% en 2022, El aumento del encaje legal para los bancos desaceleró la inflación, pero el problema de fondo sigue aseguró la economista.

“La reconversión genera costos importantes para las empresas al necesitar adecuar sus operaciones a la nueva expresión monetaria. Estas deben actualizar su software, programas administrativos y contables”, enfatizó Marcano.

Sobre la medida, indicó que la reconversión no es una medida para abatir la inflación, es un cambio en términos nominales de los precios. El beneficio está en la facilidad de las transacciones y posiblemente en la disminución de la escasez del efectivo. No es un plan macroeconómico creíble que apunte a reducir la inflación y restablecer la confianza en el Bolívar.

Por su parte, Luis Bárcenas de la firma Econonalítica manifestó la tensión que significa la reconversión, lo que cataloga como “una curita a la hiperinflación”. Comenta esta medida como una atención al sector privado el cual reclamaba esta medida. .

En cuanto a la práctica, el economista indica que es un proyecto costoso para la banca al adaptar sus sistemas, estando vulnerada por la hiperinflación. Igualmente, puede existir confusión por la poca difusión de esta reconversión con un cono parecido al anterior y la convivencia de ambos.

“La gente se ha refugiado en dólares, lo que puede llevar a un leve repunte del tipo de cambio”, advirtió Bárcenas.

Asimismo, señaló que, el Bolívar digital es una excusa para avisar que el efecto de la reconversión durará poco. Intenta ir a una digitalización porque así no habrá falta de billetes físicos.

La reconversión se ejecuta debido al tema inflacionario, pues, solo simplifica transacciones. “Aprovechar el efectivo en Bolívares como medio de pago en primera instancia. No cambia trascendentalmente nuestro escenario hiperinflacionario”, destacó Bárcenas. 

Por: Finanzas Digital

El economista y profesor universitario, Ricardo Hausmann, señaló este miércoles que «cada año que pasa la recuperación económica costará un poco más».

Asimismo, indicó en el foro «Hacia el milagro económico venezolano», organizado por el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), que «hay que pensar en cómo maximizar el bienestar de los venezolanos de ahora en adelante».

Sostuvo que para que Venezuela tenga la intensidad de petróleo de antes, «debería estar produciendo más de 12 millones de barriles de petróleo. Los países son ricos por lo que saben hacer, no por lo que tienen».

«Venezuela hoy no tiene un sistema financiero. Se necesita empoderar a los Venezolanos para que sean parte de la recuperación», destacó.

Acotó que los mercados de capitales «no quieren hacer inversiones a largo plazo por temor a que queden varadas. Cualquier escenario de recuperación debe tener una apertura del sector petrolero».

«Nosotros necesitamos tecnología que conviertan nuestros recursos naturales en algo más valioso», puntualizó al tiempo que aseveró que «Pdvsa con o sin sanciones será muy difícil que juegue un rol importante en la recuperación de Venezuela».

Estimó que con la ayuda internacional, Venezuela podría salir de la crisis «en un periodo de 3 a 5 años sin necesidad de utilizar la maquinita de hacer dinero».

Escrito por Juan Bautista Salas

Si no hay una solución a la crisis política, Venezuela no va a poder volver a despegar en su recuperación, asegura el economista Francisco Monaldi, PhD en Economía Política de la Universidad de Stanford y Maestría en Economía de la Universidad de Yale, durante su intervención en el foro “Hacia el milagro económico venezolano”, organizado por el Observatorio Venezolano de Finanzas.

Asegura que pueden producirse “rebotes” en la economía, este año ha habido un repunte en los precios del petróleo, lo que puede hacer creer que hay un cierto repunte de la actividad económica, simplemente porque la economía tiene que ver con las importaciones, pero este no será un crecimiento sustentable que vaya a hacer que el país se recupere.- Publicidad –

Señala que Venezuela tiene que reinsertarse en la economía mundial y esto no va a ocurrir si se considere a nivel internacional, que en el país hay una dictadura donde no se respetan ni los derechos más básicos de los ciudadanos y mucho menos las reglas democrática; Venezuela está atravesando una situación catastrófica que no es normal, pero el mundo tiene claro que el país vive una situación de catástrofe y esto no será posible sin una resolución política de lo que está pasando en  el país.

Señala asimismo, que también requiere el país de aportes masivos de capitales privadosel Estado venezolano está quebrado, tiene una deuda que en  proporción a sus exportaciones, es la peor del mundo, obviamente se requiere reestructuración de deuda, que tampoco va a ocurrir sin apoyo de la comunidad internacional.

Otro elemento es el levantamiento de las sanciones internacionales, pero hay que tener un mínimo de credibilidad y horizontes de largo plazo, de políticas económicas para que pueda haber un crecimiento económico acelerado y, finalmente, un equipo con individuos que tengan  credibilidad, capacidad técnica y credibilidad política para poder acometer las difíciles reformas que hay que ejecutar en Venezuela.

“Es una situación difícil, porque estamos partiendo de un régimen autoritario, dictatorial, una sociedad que se ha polarizado mucho en los últimos años, lo que hace que sea muy difícil hacer política efectiva de largo plazo, además hay un descreimiento de loa venezolanos por la política, no hay liderazgos en estos momentos en Venezuela, ni siquiera en la oposición, que tengan un apoyo generalizado porque la gente está cansada de que este desastre continúe y no le vean una salida; además hay una destrucción del sector privado, que hace también difícil, porque la sociedad venezolana tiene todo muy concentrado en manos del Estado, que es muy pobre en comparación con lo que fue, comparado con otros países, en términos relativos era el actor más poderoso de la sociedad que está tremendamente empobrecida; la migración  masiva del país también es un elemento constituye un problema significativo”.

Monaldi señala que además de la solución política, se requiere que una parte importante de lo que sigue siendo el chavismo o soporte del régimen, que acepte las reglas democráticas del juego, lo cual ha sido difícil en otras sociedades con movimientos políticos tremendamente autoritarios que salen del poder, pero sin eso va a ser complicado y sin que las élites económicas y políticas del país tengan como un horizonte el largo plazo.

Monaldi fue categórico al señalar, que sin los elementos básicos antes expuestos, cree que no hay vías.

El economista de la UCV y  Doctor en Economía de la Universidad de Maryland participó en el segundo de los cinco foros del ciclo organizado por el Observatorio Venezolano de Finanzas y copatrocinado por Ecoanalítica para plantear “Propuestas para Resolver la Crisis Económica de Venezuela”.

Sobre el contexto actual el cual atraviesa el país, Pineda reflexionó que la inflación de Venezuela es la más intensa de América latina, un hecho inédito en la historia económica por los niveles alcanzados y su duración. El economista aseguró que es importante conocer los precedentes como punto de partida para adentrarse en las soluciones, “Necesitamos hablar de las condiciones iniciales porque no es la primera vez que buscamos una estabilización económica. El tamaño de la economía de Venezuela hoy es una cuarta parte de lo que fue en 2013”.

En su intervención mencionó lo que a su parecer una de las causas de la crisis “El colapso de la producción petrolera, la cual antecede a la hiperinflación y se agrava con ella. Hoy tenemos una alta deuda externa, un financiamiento del Banco Central de Venezuela (BCV) al fisco, el PIB colapsado, malnutrición en los niños, 96% de los hogares en pobreza, una pandemia sin control, extrema polarización política y una destrucción institucional”. “Existe una crisis humanitaria y migratoria con 5.4 millones de venezolanos por el mundo, según datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU)”, lamentó Pineda.

A modo de establecer comparaciones conversó que, “Dentro de América Latina el caso más parecido a Venezuela es el del fenómeno nicaragüense y fuera de la región el caso más semejante es el de Zimbabwe por la hiperinflación y la caída de la producción. Muchos países con colapso similar estuvieron en situación de guerra, pero no hemos vivido ese fenómeno en esa magnitud. La hiperinflación es consecuencia del mal manejo de la política económica y un populismo exacerbado”.

“Las fuentes y motores que generarían crecimiento a largo plazo están destruidos. Esto viene en tiempo adversos, pues, se habla de una descarbonización significativa en el mundo, por lo que la capacidad que el petróleo dinamice la economía será comprometida a largo plazo”, una meditación que acompañó de soluciones como: “Es fundamental la credibilidad en el plan y la ejecución, esperando un proceso de bajo costo en términos recesivos. Si hay baja credibilidad hay dinámicas no deseadas, por esto se necesita ser realistas con el financiamiento que se puede conseguir con organismos multilaterales”.

“Fíjense el caso de Argentina, no tenía credibilidad a pesar de contar con grandes profesionales a cargo de la economía. No pudieron resolver el tema fiscal, la inconsistencia en el tema de inflación y la política fiscal gradual le quitó credibilidad”, puntualizó.

Sobre la pandemia por el Covid-19, según Pineda estamos en los niveles más altos, “mucha gente duda de los reportes y a mi parecer los planes de vacunación son inciertos”.

“El BCV es el único que presta al Gobierno, por voluntad propia o forzado. Abatir la hiperinflación es hacer reformas creíbles para ajustar las cuentas fiscales, eliminar la idea de que el fisco con una demanda de financiamiento, solo pueda ser cubierta con monetización. Una política fiscal apropiada, resuelve el déficit fiscal crónico. Hay que insertar a Venezuela en un proceso de sostenibilidad fiscal en el mediano plazo”, expuso Pineda, sobre el déficit fiscal.

Abordando los temas de información emitida por el gobierno actual y la dolarización muchas veces planteada enfatizó, “La inflación fue alimentada también por la carencia de información pública. Es un reto diseñar un plan con flujo de información que refuerce expectativas y un programa que gane credibilidad. Ahora, la dolarización es una decisión importante, quita grados de libertad. Nunca va a sustituir una senda de sostenibilidad fiscal porque incluso experimentamos inflación en dólares”.

“La clave es un proceso de restitución a la solvencia fiscal y la consolidación fiscal que permita mostrar senda de sostenibilidad fiscal para así eliminar la inflación”, concluyó.

Por su parte Francisco Sáez quien hizo de comentarista, tocó aspectos de los temas tratados, mencionando elementos que consideró relevantes, “El problema inflacionario no debe ser subestimado. Debemos conocer la economía política para saber por qué fracasa la sostenibilidad, es decir, coordinar los agentes para que las políticas de sostenibilidad no fracasen”.

“El control de la hiperinflación habla de muchos aspectos, no es una medida mágica que acabará con ella rápidamente, hay aspectos fundamentales como el diseño y aplicación de un programa de estabilización. No hay recetas universales”, afirmó el también economista.

Sobre los comentarios del doctor Pineda, Sáez concordó sobre la reducción del déficit fiscal, el freno al financiamiento monetario del déficit, la eliminación del control cambiario, la reestructuración de la deuda, remover obstáculos a la inversión, reactivar el sector petrolero y el fortalecimiento institucional del BCV. Asimismo, resaltó que “La credibilidad es importante, porque si no tienes a la gente con falsas promesas y sin expectativas”.Por último, argumentó que la dolarización es una opción que no generaría alguna variación frente al problema fiscal, “Si dolariza o no los riesgos son similares. Si no cumple con metas fiscales daría igual hacerlo o no. El problema sería una economía volátil con menos capacidad para enfrentar shocks externos”.

“La política es la que termina decidiendo que se produzcan estas situaciones (de hiperinflación) con financiamiento monetario”, esto comentó Miguel Rodríguez Economista egresado de la UCV y Doctor en Economía de la Universidad de Yale, en el foro “Programas de Estabilización Económica”, como parte del inicio del ciclo de foros: Propuesta para Resolver la Crisis Económica de Venezuela patrocinado por el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) y copatrocinado por Ecoanalítica este miércoles 16 de junio de 2021.

Rodríguez recordó la posición del país en pasadas décadas, cuando entre los años cincuenta y sesenta Venezuela fue el país con mayor ingreso per cápita de América Latina. Asimismo, expresó que es importante conocer de dónde salió el colapso de Venezuela y sus consecuencias, “La caída de la producción de petróleo fue uno de los golpes más duros para el país, que ha causado empobrecimiento y la caída de la economía”.

Afirmó que, “Las altas inflaciones se producen por el déficit fiscal permanente y excesivo, financiado con emisión monetaria. Esa es la experiencia histórica y en Venezuela no es diferente.”.

“En una economía estancada aumenta el nivel de precio, la gente intenta comprar rápidamente para salir del dinero se genera una dinámica que se acelera y se convierte en hiperinflación”, expuso Rodríguez.

Analizó de manera detallada la experiencia de otros países que derrotaron la hiperinflación.  “Alemania con un gran déficit fiscal, incumplió el tratado de Versalles y puso a disposición del desarrollo todos los recursos alemanes. En Brasil, hubo una renegociación de deuda, un esfuerzo fiscal, un plan que liquidó la hiperinflación, un proceso de continuación de programas de inversión del sector público, minería, acero y en Chile se vio un crecimiento distinto al del cobre con una apertura económica y estabilidad monetaria”.

“El cálculo de la fuga de capitales en el gobierno de Chávez, traídos a valores actuales sería de 180 billones de dólares”

Con relación a una posible solución para Venezuela el economista manifestó, “Se requiere de un plan Marshall para recuperar a Venezuela. Necesita 100 billones de dólares que provengan de organismos multilaterales, préstamos bilaterales y rescatar el Banco Central de Venezuela (BCV). Debe fijarse una tasa de cambio manejada por el BCV, porque esa es el marcador de precio de la hiperinflación.”

En el mismo sentido, profundizó, “En el esquema dentro del sector público, el déficit fiscal debe estar financiado por los organismos multilaterales y se precisa un programa para cerrar el déficit fiscal en un plazo prudente”. De seguidas propuso, “El otro bloque de ajuste fiscal en Venezuela, tiene que ser una renegociación de la deuda externa y un cambio en la política petrolera. La apertura total del sector petrolero y aumentar el gasto para reconstruir el sistema de educación partiendo de la base de la educación integral”.

Dentro del contexto de la recuperación económica venezolana y la mencionada dolarización, el ex ministro de planificación de Venezuela sintetizó, “No creo en la dolarización. Lo que hay que hacer es ir a un cambio del modelo de desarrollo, con énfasis en sectores claves. Invertir masivamente recursos en áreas necesarias. Salud y educación, son sectores que realizan cambios significativos en la economía”.

El valor de la canasta del rubro de Salud llegó BS.14.920.383.113,36 Billones, equivalente a $7.717, en marzo de 2021

Al cierre del tercer trimestre del presente año, muchos de los productos incluidos en el rubro de salud presentaron una variación porcentual que contribuyó al incremento del valor de la canasta de este rubro. La misma se situó en Bs.14.920.383.113,36 billones, unos $7.717, consolidándose como el rubro menos accesible para los venezolanos.

Así mismo, el precio de la cesárea fue desde Bs.9.071.522.350,00 billones ($4692) a Bs12.958.844.120,00 billones ($6.702), por lo que sigue siendo el servicio menos accesible para los venezolanos. Dentro de las consultas, la que presentó el precio más bajo fue la consulta pediátrica con Bs.85.076.733,56, equivalente a $44, aunque entre los exámenes se visualizó un incremento significativo de algunos productos como, el estudio panorámico con Bs. 70.987.211,09, unos, $36,7 y una Hematología Bs.23.065.148,11, alrededor de $11.

Igualmente, con la llegada de la variante p1 del Covid-19 desde Brasil, el consumo de antibióticos y antialérgicos ha aumentado, llegando a costear Bs.14.583.569,02, unos $7,5 y Bs.5.441.311,67, equivalente a $2,8, respectivamente.

El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) en alianza con Rendivalores, invita al público en general a participar en los talleres Económicos de abril. Estos, forman parte de una programación guiada a tratar temas económicos que han adquirido relevancia a nivel mundial y en los últimos años, los expertos han analizado con mayor detalle en Venezuela.

La programación cuenta inicialmente con los talleres sobre Mercado de Valores Local y Mercado de valores Internacional, para el 20 y 21 de abril de 2021 respectivamente, dictados por el profesor Bernardo Rodríguez.

El economista y CEO de Olmos Group Venezuela, Aarón Olmos será el encargado de proporcionar el taller sobre Criptomonedas el 27 de abril del presente año.

Mientras, el taller de Mercado Petrolero Internacional, será dictado por el economista y profesor de la UNIMET, Luis Oliveros, el 28 de abril de 2021.

El total de los talleres tienen una duración de 8 horas académicas, dictados en un horario comprendido entre las 6:00pm y 7:30pm (Hora de Venezuela).

De esta forma, el OVF brinda la oportunidad a los ciudadanos de obtener valiosa información de la mano de expertos nacionales, con ánimos de ampliar los conocimientos en temas que cada día se abren camino en nuestro país. 

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“El sistema de pago está destruido. A pesar del efectivo en divisa que está circulando, hacer una transacción en Venezuela es complejo”, así lo mencionó el economista y profesor de la UCAB Jesús Palacios en el foro “Reconversión Monetaria” realizado este martes 23 de marzo por el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) y el Observatorio Venezolano de Finanzas Estudiantil (OVFE), en compañía de Asdrúbal Oliveros director de Econanalítica quien también opinó sobre la reciente medida tomada por el gobierno nacional.

Palacios con el fin de esclarecer el escenario nominal venezolano, indicó “El Bolívar como depósito de valor ya no se usa para ahorrar y como método de pago, ya no genera confianza quedando exclusivamente para usos específicos como el pago de nómina y pago de servicios públicos”

Asimismo, declaró que “La utilidad que le da el gobierno al nuevo cono monetario es la resolución de algunos problemas que generan ventajas transaccionales como el pago de los servicios públicos y el transporte. La emisión de nuevos billetes es una solución transitoria y parcial para facilitar operaciones del día a día, evadiendo un sistema multimonedas”

En el mismo sentido afirmó, “Es un círculo vicioso añadir y remover ceros. El gobierno busca resolver las transacciones, pero no resuelve los problemas de fondo con una medida nominal como esta”. Además, explicó que, “El poder de compra real de nuestro billete más alto (Bs.1.000.000 del nuevo cono monetario) es 96,24% menor que cuando se emitió el billete de máxima denominación anterior (Bs.50.000)”

Sobre la ampliación nominal del cono monetario expuso, “No implica mayor poder de compra con el efectivo. El problema de fondo es la hiperinflación que va para cuatro años y es provocado por la falta de disciplina fiscal del gobierno. A los ritmos de inflación de los últimos meses (noviembre 2020 y febrero 2021) una reconversión que eliminara tres cero a la moneda, perdería su efecto en sólo 15 meses.”

“Los sistemas de pago de hoy, complican a comerciantes y consumidores a la hora de realizar cualquier transacción” lamentó el economista.

En cuanto a la calidad de los servicios públicos y su vinculación con los métodos de pago, aseveró, “El fallo de suministros eléctricos interior del país para transacciones dificulta los pagos.  También el 60% de las empresas del país han reportado un incumplimiento laboral por falta de efectivo para pagar el transporte público. Hay un impacto en sectores reales de la economía por problemas de movilidad de la fuerza laboral”.

Como solución especificó Palacios, “Permitir un esquema multimonedas con opciones de pago mucho más amplias. Que el sistema financiero se adecúe al alto nivel de transaccionalidad que tiene el dólar y genere mecanismos de intercambio para que el proceso sea más integral”.

Por su parte, A. Oliveros mencionó, “El problema estructural, las características de hiperinflación, la imposibilidad del gobierno para atajar problemas y el cerco ideológico que impide ofrecer un escape a los problemas que enfrenta la ciudadanía en temas de pago y transaccionales tanto en bolívares como en dólares, no parece estar en el horizonte de las autoridades”.

“Venezuela está en un episodio hiperinflación importante y se acerca a casos icónicos. Es la tercera hiperinflación más larga de la historia y tiene probabilidades de convertirse en la segunda”, analizó el director de una de las más reconocidas firmas de consultoría económica y financiera venezolanas.

Del mismo modo, observó que, “Luego de 3 años, este ciclo de hiperinflación estructural condiciona la conducta de los agentes económicos. La salida del ciclo incluye medidas drásticas y elementos de credibilidad muy elevados para ir modelando expectativas. Los cambios no serán tan rápidos”.

También comentó, “El pico más fuerte de hiperinflación del 2018, fue el que profundizó el esquema de dolarización. Igualmente señaló que, “Venezuela tiene una grave distorsión, una diferencia de precios relativos. Todos los rubros crecen más rápido que educación. Los rubros de Transporte y Restaurantes y Hoteles, tienen las variaciones más agresivas. Esto es una muestra de la disparidad, de cómo se mueven los precios en una economía como la venezolana.”

Entre tanto, el economista informó a su vez de, “el uso del efectivo ha quedado prácticamente supeditado al transporte. Difícilmente hay vuelta atrás cuando se dolariza transaccionalmente. Revertir el ciclo es complicado y lleva tiempo.”

“El problema de la hiperinflación es un problema fiscal, monetario, con trasfondo fiscal. Hay una destrucción de capacidad de recaudar ingresos o impuestos del Estado venezolano” sentenció el director de Ecoanalítica.

A modo de conclusión, enfatizó que, “El gobierno ha reducido el gasto de 50 puntos de PIB a casi 10 puntos PIB. Tiene que aumentar los ingresos. Resolver la hiperinflación ha durado porque tiene un colapso de Estado. Se requiere una solución estructural a estos temas, si no, el problema de la moneda seguirá”.

Dentro de los rubros de bienes y servicios diversos, los productos de aseo personal no incrementaron ampliamente en el mes de febrero 2021 como otros productos, a pesar de estar muy por encima del sueldo mínimo de los trabajadores venezolanos. Los precios del cepillo dental, desodorante y jabón de baño oscilan entre 2,3 y 4 millones de bolívares, equivalentes a $1 y hasta casi $3.

Dentro de este rubro, los servicios que son menos accesibles para los venezolanos son los seguros. El seguro nacional HCM y un seguro para vehículo superan los 3 billones de bolívares en febrero de 2021, un precio exorbitante si se compara con el salario mínimo de los venezolanos de $0,66.

En otro sentido, los productos más accesibles que se encontraron en este rubro en febrero del corriente año fueron: La esponja de fregar con un valor de Bs.1.919.240,16 ($1,06), el jabón de Baño en Bs. 2.220.796,21($1,2) y el jabón de panela en Bs.2.220.315,63 ($1,2).

Venezuela continua en hiperinflación en febrero de 2021 con una tasa de inflación mensual que se ubicó en 50,9%. La información fue emitida por el economista José Guerra a través de una rueda de prensa del Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) este lunes 8 de marzo de 2021.

Por segundo mes consecutivo la tasa de inflación mensual supera el 50%”, recordó Guerra, e indicó: “Por su parte la tasa anualizada (febrero 2021) respecto a febrero de 2020, registró una aceleración al situarse en 4.311%, mayor que la del mes de enero cuando alcanzó 3.478%”.

En este sentido, detalló “aunque en el mes de enero se observó una correspondencia entre la tasa de depreciación del bolívar de 68,4% y la tasa de inflación de 55,2%, en febrero la tasa de inflación de 50,9% excedió con creces la tasa de depreciación del bolívar de apenas 2,3%.”

Sobre los pronósticos en los siguientes meses del año, el economista mencionó, “Lo ocurrido en febrero cuando la tasa de inflación fue 24 veces mayor que la depreciación, pudiese indicar que en los próximos meses pueden ocurrir alzas importantes del tipo de cambio”.

En febrero, la canasta alimentaria valorada en dólares, se cifró en US$282,6 expresó Guerra, quien comentó que, “denotó un aumento de 14% respecto al mes de enero. Por ello, el porcentaje del salario respecto al valor de la canasta fue apenas 0,47%”.

Respecto a la variación de los rubros, los que se presentaron con mayor aumento durante febrero 2021 fueron: Rubro de Servicios con 356,8%, Rubro de Comunicaciones con 165,2%, Rubro de Esparcimiento con 39,7%, Rubro de Alimentos con 25,2% y Rubro de Equipamiento del hogar con 22,4%.